
Este extraño refresco escocés de color cobrizo translúcido tiene un intenso sabor a citrato rojo, y la verdad es que está muy conseguido, es como beberte una golosina.
De ahí la puntuación aceptable, ya que realmente, resulta un poco extraño. Y es que los citratos son para comerlos.
Recomendable para probarlo, pero no me compraría una caja.
Y recordad, a los niños no ponérselo en las piñatas, hace pupa una lata en la cabeza.






